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¿Si rompo mi pacto con el mal, me puede destruir?


La desesperación por encontrar una solución rápida lleva a muchos a buscar ayuda en la brujería. Esto pasa normalmente cuando cosas malas empiezan a suceder de la noche a la mañana y lo primero que algunos conocidos llegan a decir es: «Necesitas una limpia», «Yo conozco a un buen brujo que puede ayudarte», «Mira, esta curandera es de las buenas», «¿Y si te leen las cartas para saber qué pasa?», y muchos otros ejemplos que pueden enlistarse. Es en medio de todo esto que se recurre a diferentes tipos de prácticas e incluso se acepta hacer un pacto con los espíritus con tal de encontrar respuestas y soluciones —además de recuperar lo perdido—. Pero, para sorpresa de algunos, pueden suceder 2 situaciones:

  • No ocurre ningún cambio, de hecho, las cosas empeoran. Hay quienes resultan muy asustados ante todo lo que les dice el brujo. Esto pasa principalmente cuando les dicen que, si no actúan rápido, el mal seguirá destruyendo uno o varios aspectos de su vida. Por lo que les sugieren un endulzamiento, limpia, etc. Pero, a pesar de seguir al pie de la letra las indicaciones, nada cambia. No obstante, eso les abre aún más las puertas a los espíritus malignos para atacarlos. Por lo que no es raro que a partir de entonces la persona empiece a experimentar fenómenos paranormales, tener pesadillas, miedo…

  • Se logra lo que se quiere, pero a cambio te quita algo… En algunos casos, parece haber respuesta del ritual o el pacto realizado. No obstante, la persona también comienza a ser atormentada por los espíritus —incluso físicamente—, o bien, comienza a tener depresión y ataques de ansiedad. Así como suele suceder que otros aspectos de su vida empiezan a caer. Por ejemplo, si ella acudió por dinero, al final termina perdiendo su matrimonio.

Romper el pacto con el mal depende de una decisión

Pero ¿por qué a pesar de las consecuencias las personas continúan recurriendo a las fuerzas ocultas? Por miedo. El temor a que un ente maligno se pueda desquitar todavía más es lo que les impide abandonar o romper el pacto con el mal. Este miedo se afianza cuando el brujo les advierte las consecuencias. Y es verdad, hacerlo solo no es fácil, según explica el obispo Edir Macedo: «Es común que al abandonar la brujería la persona se sienta invadida por el miedo […]. Eso sucede normalmente por falta del conocimiento de las promesas de Dios. Hay personas, por ejemplo, que tienen miedo de volver a ser atacadas por los espíritus malignos y piensan que estos le harán daño». Pero, cuando esa misma persona decide enterrar su pasado y hacer un pacto con Dios las cosas cambian: «Si tenemos una relación constante con el Señor, el mal no tendrás las mínimas condiciones para vencernos. Todo aquel que tienen intimidad con Dios y que mantiene con Jesús una relación perfecta, tiene condiciones de ser revestido de la armadura de Dios…», agregó el obispo. ¿Y qué dice la Palabra de Dios al respecto? «Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies.» (Romanos 16:20) Así que, por medio de tu fe y entrega total a Dios, es posible deshacer cualquier pacto que hayas realizado.


¿Cómo empezar a dar este paso?

Acudiendo los viernes en la reunión de Liberación Espiritual. Te esperamos especialmente a las 7:30 p. m. en la Av. Cañoto #259, entre las calles Junín y Florida. O bien, en la Universal más cercana a tu domicilio.

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