Para provecho de muchos



«… así como también yo procuro agradar a todos en todo, no buscando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.» (1 Corintios 10:33).


Solo quien tiene el Espíritu de Dios no busca sus propios intereses, sino lo que beneficiará a todos los que están a su alrededor, pues este tiene como objetivo la salvación de las almas, y no los placeres de este mundo para sí mismo.

Por Ester Bezerra