No esconda su potencial

Todas las personas tienen un determinado potencial para hacer o crear algo, como por ejemplo cocinar, realizar ventas, crear emprendimientos, construir edificios, enseñar, etc. Para algunas funciones, es necesaria la especialización, para otras, es fundamental la práctica.

Sin embargo, muchos ocultan sus habilidades y viven en la miseria. En una oportunidad, el Señor Jesús explicó, a través de una parábola, sobre la importancia de multiplicar los talentos y no enterrarlos (Mateo 25:14-30).

En la narración, un hombre rico le concedió sus talentos a tres de sus siervos antes de irse de viaje: el primero recibió cinco, el segundo recibió dos, y el tercero recibió apenas uno. Durante el período en que el señor estuvo lejos, los dos primeros se dedicaron a multiplicarlos, pero el último lo escondió por miedo. Cuando el hombre rico llegó para ajustar cuentas, los que habían aumentado los talentos fueron recompensados por él. Sin embargo, el que había guardado el único talento que recibió fue reprendido y terminó quedándose sin nada.

Los talentos son innatos en el ser humano. A pesar de ello, debido al miedo, muchos esconden su potencial al igual que lo hizo el tercer siervo.

Si usted desconoce cuáles son sus talentos, pídale sabiduría a Dios y Él le mostrará sus habilidades.