top of page

Llegar, oír y subir: las tres batallas espirituales

  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Voy a describir con ejemplos las tres batallas que todo verdadero creyente enfrenta para presentarse como sacrificio vivo en el Altar del Dios Vivo:

La 1.er batalla es llegar a la Iglesia Universal

– Batalla: vencer contratiempos, distancias, cansancio, comodidad y prejuicios.

– Acción: decidir estar en la Casa de Dios, aunque todo parezca dificultarlo.

– Resultado: cada paso hacia la reunión ya es una victoria contra la resistencia del mal en el mundo espiritual.

«No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre» (Hebreos 10:25).

La 2.ª batalla es practicar lo aprendido; no basta con oír

– Batalla: superar excusas, miedos, dudas y razonamientos humanos.

– Acción: abrir la mente y el corazón para escuchar, aceptar, obedecer la Palabra y creer en los testimonios de transformación.

– Resultado: la fe se fortalece cuando se recibe la Palabra con humildad y disposición de practicarla.

«Así que la fe viene del oír, y el oír, por la Palabra de Cristo» (Romanos 10:17).

La 3.er batalla es subir al Altar con una entrega total

– Batalla: entregar mente, corazón y cuerpo en dependencia total de Dios.– Acción: subir al Altar con humildad y confianza absoluta, rindiendo planes, sueños, costumbres y debilidades.

– Resultado: el Espíritu Santo transforma al creyente en hijo del Altísimo, otorgándole una nueva vida.

«…presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios» (Romanos 12:1).

El que vence estas tres batallas —llegar, oír y subir— experimenta la verdadera novedad de vida. El Altar no es solo un lugar físico, es el punto de encuentro en el mundo espiritual y sobrenatural, donde la voluntad humana se entrega y la voluntad divina se manifiesta.

El desafío es claro: no basta con llegar, oír o entender; es necesario subir y rendirse por completo para ser transformado en hijo del Altísimo.

¿En cuál de estas tres fases estás?

 
 
 

Comentarios


🔴 Catedral: Calle Junín, entre Avenida Cañoto y C/ Sara, Primer anillo

bottom of page