«Estaba gravemente enferma, pero no me importaba vivir»


«Recuerdo que desde niña sentía mucha angustia, tristeza, miedo e inseguridad. Pero cada día me sentía peor, hubo noches y meses en los que no podía dormir. A pesar de que sentía que nunca iba a ser feliz en la vida amorosa, en una ocasión me di la oportunidad, solo que sufrí mucho. Por el vacío que sentía, comencé a tomar demasiado y a perder la noción de mi vida. A pesar de que tenía dolores inmensos en el riñón izquierdo y los especialistas me dijeron que lo iba a perder porque solamente funcionaba el 25 %, no me importó, lo que quería era acabar con mi vida. Por eso seguí tomando e involucrándome con malas amistades. En este punto me sentí sola, que no tenía valor, pues pensaba que mi vida nunca iba a cambiar. Al poco tiempo de llegar a la Universal participé en la Hoguera Santa. El poder de Dios empezó a actuar en mi vida: pude dormir, se terminaron los pensamientos de matarme y fui sanada del riñón. También logré casarme con un buen hombre, con quien juntos hacemos estos desafíos de fe. Actualmente, mi esposo tiene un trabajo internacional en una empresa importante, y yo un negocio. Tenemos casa propia, un auto y podemos viajar. Tengo la vida que siempre soñé, sin depresión, con el amor que nunca pensé tener y que viene del Espíritu Santo.» -Guadalupe Álvarez El momento de hacer un desafío… La Hoguera Santa es un momento de decisión para quien desea una vida completamente transformada. Es la oportunidad para aquellos que desean experimentar el poder de Dios. No obstante, para eso, la persona necesita estar dispuesta a presentarse en el Altar. Pero ¿qué significa esto último? Hay personas que tienen mucha fe para cambiar su situación, pero la han colocado en el lugar equivocado, por lo que no obtienen los resultados que buscan. La Biblia cuenta que, en una ocasión, el profeta Elías hizo un desafío con los profetas de Baal y con todo el pueblo en el Monte Carmelo. El profeta reconstruyó el Altar de Israel que había sido quebrado delante de Dios. En ese entonces, había una gran miseria, porque las personas se habían distanciado del Altísimo. Pero Elías las había llamado para el arrepentimiento. Y, en el Monte Carmelo, Dios envío fuego del cielo para consumir lo que Elías había presentado en el Altar, como un símbolo de que aquella alianza había sido reconstruida. La historia del profeta Elías enseña que muchas personas —por estar divididas en sus pensamientos— terminan intercambiando el Altar correcto por otros altares, es decir, ellas no permiten que la promesa, la Palabra de Dios se materialice en su vida. Esta es la propuesta de fe de la Palabra de Dios para ti, en esta Hoguera Santa de Israel en el Monte Carmelo: el Altar de la decisión, de la respuesta. Poner a prueba esta Palabra. Si el Altar de Dios aún funciona hoy, entonces, por tu fe, va a descender fuego sobre tu vida, va a descender la respuesta y cambiar tu historia. Para saber más los detalles, acércate a la Universal más cerca de ti. También sigue de lunes a viernes, a partir de las 09 p. m., las transmisiones en vivo de la Caminata de la fe rumbo al monte del desafío.