top of page

Una mente agotada puede tomar malas decisiones

  • hace 3 días
  • 2 min de lectura

No son pocos los que terminan eligiendo mal debido al agotamiento mental

¿Sabías que cuando la mente está saturada por el estrés y la presión constante, resulta más difícil analizar con claridad y pensar en las consecuencias?

De acuerdo con el psicólogo y economista Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel de Economía en 2002, la fatiga mental favorece la toma de decisiones impulsivas, es decir, nos lleva a elegir lo más fácil, en lugar de lo que más nos conveniente a largo plazo.


Esto puede afectar distintas áreas de la vida, incluso la financiera, especialmente a quienes tienen un negocio o emprendimiento. Por ejemplo:

  • Por la desesperación, pueden aceptar clientes que no les convienen.

  • Corren el riesgo de invertir sin evaluar los riesgos.

  • Pueden desistir de un proyecto prometedor.


Dios quiere ayudarte


Por eso, antes de tomar una decisión importante, es necesario cuidar nuestro interior (mente y corazón). Así como el cuerpo necesita descanso y una buena alimentación para mantenerse funcionando, el interior también necesita ser fortalecido. Y cuando nos alimentamos de la Palabra de Dios, nuestra mente se renueva y aprendemos a ver las situaciones desde otra perspectiva.


En otras palabras: «Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas» (Proverbios 3:5-6).


Prosperidad con Dios


Si sientes que el cansancio físico o mental ha afectado tu vida o tus finanzas, participa este lunes 10 de agosto en un encuentro de fe llamado Prosperidad con Dios. En esta reunión podrás aprender más de Su Palabra y colocar todas tus preocupaciones delante del Altísimo.


En la ocasión, se entregará un poco de la sal que fue consagrada en el monte Sión, como parte de un propósito de fe para quienes quieren alcanzar una transformación verdadera.


¿Por qué la sal?


Jericó era una ciudad privilegiada, pero había una fuente cuyas aguas impedían que la vida prosperara. Entonces, Dios usó al profeta Eliseo para echar sal sobre las aguas y purificarlas. Así mostró que, cuando se trata el origen del problema, todo lo que está alrededor puede volver a florecer.


Participa en este encuentro especial. Te esperamos, especialmente a las 7:30 p. m., en la Catedral de mi familia, en la calle Junín # 564, a media cuadra de la avenida Cañoto o en la http://www.universal.org.bo/direccionesUniversal más próxima a su domicilio.

 
 
 

Comentarios


🔴 Catedral: Calle Junín, entre Avenida Cañoto y C/ Sara, Primer anillo

bottom of page