Trabajar por tu familia no es rutina, es una asignación Divina
- 23 feb
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“Ordena también estas cosas, para que sean irreprensibles. Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.” 1 Timoteo 5:7-8
Honrar a tus padres, aunque no estés de acuerdo, también es adoración.
“Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa), para que te vaya bien y para que tengas larga vida sobre la tierra.” Efesios 6:1-3
Cuidar tu lenguaje revela quién gobierna tu corazón.
“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, del mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.” Lucas 6:45
Ordenar tu cuarto también es espiritual; el desorden exterior muchas veces refleja un desorden interior.
“Pero que todo se haga decentemente y con orden.” 1 Corintios 14:40
Administrar bien tu dinero también es honrar lo que Dios te da.
“El que pone atención a la palabra hallará el bien, y el que confía en el Señor es bienaventurado.” Proverbios 16:20
El respeto al tiempo de los padres y demás también es una expresión de adoración.
“Antes bien, sea vuestro hablar: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’; y lo que es más de esto, procede del mal.” Mateo 5:37
Cuidar el uso de tu celular también cuida tu alma.
“Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.” Proverbios 4:23




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