La farsa de ser tú mismo


Una gran mentira que la humanidad abraza como si fuera verdad es: sé tú mismo. La frase, aparentemente, fortalece la autoconfianza, el ánimo, la autenticidad, etc. Pero, la verdad es que serle fiel a lo que está en tu interior es algo muy peligroso. «Admítalo: ¿Quién nunca deseó librarse de alguien? En un momento de ira, odio, injusticia, ¿sintió el deseo de hacer que la persona desapareciera? Pero, ante Dios, el que mató y el que solo tuvo este deseo, pero no hizo nada, son iguales. De la misma forma que adulterar o solo mirar y desear es adulterio. Dentro de nosotros hay cosas horribles y será un peligro si sacamos lo que está en nosotros», dijo el obispo Renato Cardoso. Otro engaño cometido por los demás es imitar a otro ser humano (a causa de la fama, éxito, etc.) que tiene tantas fallas como usted. «Las personas copian el corte de cabello, el estilo, la ropa, etc. Hasta cierto punto, eso es normal, pero es superficial querer crear un personaje, ser alguien que no es. Incluso hemos aconsejado a muchas celebridades que, durante una atención, admiten haber creado un personaje, fingir, y sus fans los imitan», agregó. Pero, si no debo ser yo mismo, ni imitar a nadie, ¿Quién debo ser?

Nueva criatura El obispo explicó que lo mejor para el ser humano es volverse una nueva criatura, engendrada por el propio Dios. Así seremos a Su imagen y semejanza. «Fue lo que tuvo que suceder con Jacob. Antes, él se había disfrazado de Esaú, pues quería lo que el hermano tenía. Después, intentó ser Jacob y, cuando tuvo un encuentro con Dios, Él lo convirtió en Israel. De la misma forma, usted no debe ser usted mismo, sino la persona que Dios quiere crear en usted», afirma el obispo.