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«Golpeaba mi cabeza, deseaba morir por tantos problemas»

Jacob no era un hombre rico, pero no era feliz ni tenía paz. Lo tenía todo, pero a la vez no tenía nada porque Dios aún no estaba en él. Sin embargo, al cruzar el Vado de Jaboc decidió buscarlo y luchar con Él hasta recibir una nueva identidad.

Eso es lo que Dios quiere darle a todo el que toma una actitud de fe.


«Se vino la pandemia y caí en la depresión»



«De pequeña fui marcada por una violación. Sufrí bullying, angustia, desesperación, depresión y fui madre soltera. Mi único motivo para seguir adelante fue mi mamá, ella era muy trabajadora, luchadora y siempre buscó lo mejor para nosotros. De esa forma, al tener a mi hijo, busqué también darle lo mejor.

Cuando terminé la licenciatura tuve la idea de poner una escuela, cumplí esta meta, pero pese a tener alumnos, no me rendía el dinero. No tenía una buena administración, había fugas económicas y en ocasiones no tenía ni para pagar la renta.

Se vino la pandemia y caí en la depresión. Ya no solo no podía pagar la renta, tampoco la nómina docente y administrativa. No aceptaba esta situación, decía: ¿Cómo es posible que después de todo mi esfuerzo y lo que luché para lograr esto, en un momento se acabó?

Entonces, al ver también a mi hijo desmotivado, angustiado y a mis nietas sufriendo, decidí acabar con mi vida. Tanta desesperación, angustia y depresión provocaron que atentara contra mí misma golpeándome la cabeza. En ese momento, al golpearme contra la pared, quería que mi cabeza estallara y así no volver a saber nada de mí.

Me preguntaba: ¿de qué valía estar en este mundo, haber nacido, si realmente no había hecho lo que me había propuesto?


Un giro total


Llegué a la Universal durante la pandemia, que es precisamente cuando atravesé esta carencia económica tan fuerte. A la semana de que comencé a asistir empecé a sentirme de una manera diferente, a tener esa tranquilidad que ya no tenía. Escuché hablar de la Hoguera Santa y al ver que Dios ya había obrado en mi vida, decidí participar.

Han pasado 8 meses desde que llegué y Él cambió totalmente mi economía. Esta se transformó porque recuperé mi escuela, tengo para pagar la nómina y para pagar la renta. Todavía, aún con esta situación de la pandemia, logré pagar una deuda de 500 mil pesos.

Mi mayor bendición es el Espíritu Santo, Él me transformó, cambió mi vida y mi economía, también la vida de mi hijo. Yo pude recuperarme a mí misma, principalmente. Al recibir Su Espíritu me llené de tranquilidad, me transformó completamente.» Adelina Cruz


Recibe una nueva identidad


La Hoguera Santa es la oportunidad que estabas buscando para cambiar tu vida. Tal vez estás atravesando por muchas dificultades e incluso has pensado en quitarte la vida, pero como Adelina, tienes la posibilidad de escribir una nueva historia.


De la misma manera en que Dios cambió el nombre de Jacob a Israel (lo cual representa un cambio de identidad e historia), la transformación de vida sucederá para los que creen.


A modo de preparación, participa en el clamor de la Caminata de la Fe hacia el Vado de Jaboc, que se transmite, de lunes a viernes, desde las 05:00 a 05:55 a.m. a través de Unitel, Red Aleluya Bolivia y por la radio Cañoto 98.2 F.M.

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