Domingo de la Justicia Divina en la Sede Nacional
- Página Web Bolivia
- 23 jul
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El Obispo Celso transmitió un mensaje que llevó a las personas a la reflexión: “Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque el no le había concedido tener hijos. Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque el Señor no le había concedido tener hijos. Así hacía cada año; cuando subía a la casa del Señor la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía” 1 Samuel 1:4-7
Ana en ves de usar la fe he indignarse, ella lloraba y no comía, eso pasa con muchas personas, se entristece por los problemas…
No puede aceptar la situación, debemos presentar nuestra causa a Dios.
¡La situación cambia, cuando la persona usa la fe!
La persona tiene fe, pero muchas veces acepta la dificultad, acepta la injusticia y no hace nada para cambiar la situación.
“Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?
Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo del Señor. Ella con amargura de alma oró al Señor y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Señor de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a al todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.
Mientras ella oraba largamente delante del Señor. Elí estaba observando la boca de ella...
Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste” 1 Samuel 1:7-18
Cuando la persona entrega su injusticia a Dios, ella ya no está triste por que confia en Dios.
¡No puede vivir del pasado, el pasado ya pasó, hay que mirar hacia adelante!
“Y levantándose de mañana, adoraron delante del Señor y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y el Señor se acordó de ella. Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí al Señor”. 1 Samuel 1:19-20
¡Y el Señor se acordó de ella!
Dios hizo justicia en la vida de Ana, ella era humillada… pero cuando ella fue a Dios, Dios hizo justicia en su vida.
Así como Dios hizo justicia en la vida de Ana, así hará en su vida.
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