¿A quién has agradado?


«Porque amaban más el reconocimiento de los hombres que el reconocimiento de Dios»(Juan 12:43). Quien vive para agradar a otros, vive esta condenación: «Él ha cegado sus ojos y endurecido su corazón, para que no vean con los ojos y entiendan con el corazón, y se conviertan y yo los sane» (Juan 12.40). Por Cristiane Cardoso