top of page

18.° día: Líbrame de mis enemigos



Comúnmente, cuando alguien se vuelve amigo de Dios, es odiado, juzgado, envidiado o amenazado por quienes luego se convierten en sus enemigos. Sin embargo, con estas personas debemos actuar como está escrito: «Que el Señor las mire, no nosotros».

Hay quienes nos detestan, pero lo mejor que podemos hacer es ignorarlos y confiar en Dios.

Incluso en la Cruz, mientras moría por nosotros, el Señor Jesús nos enseñó acerca de esta necesidad. Observe:

«Y Jesús Decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen…» Lucas 23:34

El Señor Jesús nos enseña que, cuando estamos rodeados de enemigos, sufriendo injusticias, dolor y humillaciones, debemos mirar hacia a Él y orar por ellos, y no maldecirlos, porque, en realidad, estas personas están siendo usadas por el mal.

No debemos enfocarnos en las adversidades.

La pregunta que debemos hacernos es:

¿En los momentos de gran tribulación, aflicción, humillaciones, ¿hemos mirado a nuestros enemigos o al Señor a quien servimos?

Cada uno debe contestarse esta pregunta a sí mismo.

Deje aquí su comentario, seguramente ayudará a otros.

¡Nunca más a oscuras!

¡Y que los que ya somos bautizados con el Espíritu Santo seamos usados como nunca antes!

Obispo Júlio Freitas

Comments


bottom of page